viernes, 5 de julio de 2013

Un fin de semana en Estocolmo

Un amigo va a pasar un fin de semana en Estocolmo. La verdad es que no es mucho tiempo para visitar la "Venecia del Norte", situada sobre catorce islas en el marco de un bellísimo archipiélago.  

El recorrido empieza normalmente en "Gambla Stan", casco antiguo que es la zona favorita de los turistas. Conserva edificios y calles del Siglo XV formando un maravilloso conjunto de espíritu marcadamente escandinavo. El Palacio Real es imponente, y el cambio de guardia matinal es uno de los espectáculos más típicos de la ciudad. Merece la pena pasear sus calles medievales muy bien conservadas y visitar la Catedral, la Bolsa, las plazas y los distintos comercios de todo tipo.

Desde Gambla Stan, hay un magnífico paseo atravesando el canal hacia el norte, adentrándose en Norrmalm.  Paseando por la orilla se disfruta de la Opera Real, el Grand Hotel (donde se alojan los galardonados con el premio Nobel), Operakällaren (excepcional restaurante), y otros bellos edificios hasta llegar a la plaza de Gustav Adolfs Torg. Cuando el casco antiguo se quedó pequeño, el ensanche de la ciudad se produjo de forma natural hacia esta zona. Aquí se encuentra el jardín de Kungsträgården que constituye el espacio verde más animado de la ciudad, equivalente a nuestro Retiro madrileño.

Un paseo más largo hacia el este nos lleva a Djurgården, donde se encuentra Vasamuseet, el museo más visitado de Suecia, dedicado a un barco hundido nada más salir del puerto en su viaje inaugural en el año 1628. También aquí se encuentra Skansen, el museo al aire libre más antiguo del mundo, que tiene un zoo de fauna sueca, muestras de artesanía tradicional, restaurantes, mercadillo, etc. 

Si desde Gambla Stan nos dirigimos hacia el oeste, podremos visitar el Ayuntamiento donde se celebra la ceremonia de entrega de los premios Nobel. A continuación se encuentra Norr Mälarstrand, y pegado a la orilla del archipiélago hay un precioso paseo entre la naturaleza donde se pueden encontrar típicas cafeterías y lugares en los que tomar el sol en los días calurosos de verano.
El sur de Estocolmo se ha puesto de moda en los últimos años, representando la zona más bohemia, y por supuesto, donde se encuentran "la casa de Mikael, el bar preferido de Lisbeth..." en definitiva, el barrio donde se desarrolla la famosa trilogía de Stieg Larsson, Millennium.

Si la estancia se alarga más allá de un fin de semana, merece la pena visitar la ciudad universitaria de Uppsala, el palacio de Drottningholm (al estilo de Versalles) y Mariefred donde se encuentra el castillo de Gripsholm. Hay barcos turísticos que llegan hasta Mariefred y dan la oportunidad de disfrutar de las vistas de la ciudad desde las aguas del archipiélago.

La mejor temporada para visitar Estocolmo con buen tiempo se extiende desde mayo hasta septiembre, aunque siempre hay que lleva un chubasquero a mano. A finales de junio se celebra el midsommar, solsticio de verano, que ofrece la cara más festiva de la ciudad. Durante el mes de diciembre se monta en Gambla Stan un mercadillo navideño tradicional muy popular en el que se pueden comprar los adornos navideños tradicionales. La oferta culinaria es amplia, e incluye el famoso Smörgåsbord que mezcla los sabores más típicamente suecos. Si tenéis la oportunidad, Estocolmo es una visita que no os va a decepcionar. ¡Buen viaje amigo!

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